Los pequeños fragmentos de historias que cuenta Xavi Muñoz habitan, de una manera u otra, en cada uno de nosotros. Instantes aislados donde lo elemental, lo concreto, más que una imagen cerrada son rastros, signos, la puerta de entrada a recuerdos, deseos, sueños, pesadillas, traumas y anhelos, parte irremediable de nuestra colección de intimidades.
The brief fragments of stories narrated by Xavi Muñoz inhabit us all in one way or another. Isolated instants in wich the elemental and the concrete, rather than forming self-contained images, are traces, signs, doorways into memory, desires, dreams, nightmares, trauma and longing; an incurable part of our collective intimacies.