SALUSTIANO – ‘L’amor que tot ho clarifica’

Con la intención de transmitir “la idea de que con pasión y amor es posible cambiar la vida hasta que se parezca a aquello que deseamos”, Salustiano (Sevilla, 1965) propone un recorrido a través de sus cuadros con imágenes de figuras humanas sumergidas en un océano de color.

 

 

La pintura de Salustiano es reduccionista. Trabaja con solo tres elementos: fondo (vacío), figura y composición. Ni siquiera tiene tema o significado concreto, es de lectura abierta. Como un haiku japonés, que, con unas cuantas palabras, el poeta crea un universo donde es el espectador quien las tiene que unir, convirtiéndose de manera activa en coautor de la obra. Estos tres elementos están al servicio de la Belleza, cuyas leyes que la rigen se descubren, no se inventan. Y de la Espiritualidad, pero en el sentido más primitivo del concepto. Una de las primeras manifestaciones religiosas tiene que ver con el arte y lo mágico. Salustiano representa un mundo ideal, sereno y donde se habla de la Belleza como sinónimo del Bien Absoluto.

Su obra se ha expuesto en museos, galerías y ferias de arte más importantes del mundo, desde Nueva York, San Francisco, Miami, Los Ángeles o Chicago, pasando por Londres, Berlín, Basilea, Moscú, Shangai o Tokio. Conocidos coleccionistas de arte como Pérez Simón, Ralph Burnet o William Mack (presidente de la Fundación del Museo Guggenheim de Nueva York), han incorporado a sus colecciones obras del artista. Los trabajos de Salustiano han sido portada de diversas revistas especializadas y son muchos los medios que se han hecho eco de la calidad y belleza de su obra, como es el caso de The New York Times.

En esta ocasión tendremos la oportunidad de presentar toda la amplia muestra del trabajo del maestro Salustiano: sus exquisitos óleos, sus maravillosos dibujos y sus muy premiados prints.